
Sacando los pies del tiesto,
mayo arranca marceando:
frío ambiente, fuerte viento
y, en sotavento granizo.
Busco, en tu orilla, templanza
y esperanzado, me arrimo:
¡Cómo alivian tus palabras,
que, susurrando a mi oído,
de rosas rojas me hablan!
doctorpoeta, buenos días (manifiestamente mejorables)
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