EPIFANIA (mostrarse o revelarse)

Muy temprano, la llamada “nerviosa” al unísono de mis nietos, me despierta.
Salto eufórico de la cama relegando, hasta otra ocasión, el aseo cotidiano; despeinada e incorporada a la ilusión, siente  mi alma la llegada de juguetes y halagos, todos rebosantes de sentimiento. Se refugia mi atención, especialmente, en uno: una epifanía, con denominación de origen, cheque de regalo y envuelta en besos, sueños y papel decorado. Liberada, con impaciencia, de su envoltura se me REVELA, de parte de quienes son mi vida entera,  un deseo  de felicidad comparable a la su dulce alborozo. Ahora comprendo por qué  transciende, en la existencia, la  esencia de las pequeñas cosas…

Un fuerte abrazo doctorpoeta