POLÍTICA PARA SERVIRSE
La idealización de la democracia ha sido prostituída; el descarado objetivo de los “aparatos políticos”, se desvía hacia un, descarado y fraudulento alcance de intereses, para lo que todo vale, sin importar los medios. Su esencia se hace trizas con un pragmatismo, maquiavélicamente, sectario, mafioso y oportunista. La ideología queda para convencer a las mentes, moldeables y tácticamente adocenadas, con relatos y mantras, aunque disparatados y absurdos.
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