ALLENDE EL CALENDARIO

Amada:

Enséñame a alcanzar el fin,

midiendo su trayecto.

¿Contigo a  la eternidad

suspirando sin respiro

por la inmensa travesía?

Porque el tiempo contumaz,

si ha traspasado el confín,

rompe el ritmo del anhelo

y el amor

queda “en tierra”  sin destino.

Tal vez, podamos llegar;

toda el ansia va a ser poca

para la gloria alcanzar,

tan escarpada y fugaz

como  serena y sedosa:

Y, aplacado lo implacable,

al instante sempiterno

va llegando, claro y alto,

el clamor de la esperanza.

Tu dulzura me embriaga,

en los sueños que  renacen

desde el asiento enguatado

del  vagón inexorable.

¡ Tan sólo falta llegar!

doctorpoeta