A unos padres…
Florecerán muchas rosas, presumidas,
a pesar de la escoria del parterre,
y a la sombra de las matas de espinas.
Acuciante,
es reponer, de buena tierra,
los bancales,
donde crezcan las sonrisas;
que agua clara, sea su riego,
que el limpio sol del alba sea caricia
y que el viento, que es azote,
role a una, acariciante, brisa.
Liberado de cardos y pedruscos,
de tensiones, de terror y cieno oscuro,
el rosal dará su flor,
y, con su aroma y color,
habrá de gestar el fruto.
doctorpoeta
Comentarios recientes