Chatead, con vuestros hijos,

beso a beso, cara a cara;

por los parques, juego a juego;

por los sueños, mito a mito;

para alcanzar vuestra meta,
haced juntos el proyecto;

a diario, en los deberes,
contestad como un resorte,
si preguntan los pequeños…

No los miréis de reojo,
nunca les frunzáis el ceño,
porque el Facebook es accesorio
y lo primero es lo primero…

Y, a la hora de dormir,
es vital contar un cuento.

doctorpoeta