
ADRENALINA
Cuando llega a mi casa, deseo
que perplejos mis ojos se aparten
y mi cinto ajustado no caiga,
porque es grave el peligro que siento
por exceso de hormona y de carga,
cuando late a galope mi pecho.
Como nunca he logrado evitarlo,
me he propuesto negar la palabra
a ese amor de locura, que es falso,
si es que no se me rompen las venas
del cuello,
cuando tanto silencio no aguante.
doctorpoeta
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