
LA DESGRACIA ESTRUCTURAL
La coda, descompasada,
aterriza de emergencia:
Sube música de fiesta,
que ha parado bruscamente;
los arpegios se deshacen
ora blancas, ora negras,
ora un silencio insolente
y toda la tierra tiembla.
Bajan lodos, arrastrados por
la inercia,
ora sangre, ora pena,
aguas turbias, hambre y quejas;
ora broza chamuscada,
estructuras que revientan
y vidas, que piden muerte.
Por el canal del desastre,
bajan, rodando, los cuerpos;
pocos son los agarrados,
que ora gritan, ora rezan,
y, los que, enterrados, yacen.
Ripios ruedan, barro escapa,
desde el cercano silencio,
porque los miedos se arrastran,
hasta los mares de nadie.
Enmudecen las conciencias,
en la oscura noche aciaga,
cuando, triturados llegan
incontables, miles, cientos,
que un tris antes, un momento,
benjis y qudouds cantaban.
Un arresto de mi fe,
con decepción y respeto,
con inquina refrenada,
al Dios Supremo le increpa:
¡Siempre, los mismos pagan!
doctorpoeta
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