MALVERSACIÓN ENFERMIZA
Las relaciones sexuales, entre los llamados-as “liberados-as”, incitadas por el instinto y, con mucha frecuencia, aliñadas con substancias adictivas: alcohol, tabaco, esnobismo y alardeo, en general, no pasan de ser más que episodios grotescos, en los que la perversión del erotismo conlleva a frustraciones, complejos y dependencia compulsiva no complaciente, con deterioro severo de la personalidad y autoestima rastrera; en una palabra, generan sufrimiento de expansión exponencial. La intervención de Salud Pública, compartiendo con Educación la puesta en marcha de programas eficaces de terapia-prevención, está clamando al Cielo.
doctorpoeta y su preocupación constante por adolescencia y juventud.
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