Sobre lo que debéis ir conociendo para mejorar la actitud y controlar la preocupación ante la problemática que, en materias de salud, progresión física o desarrollo afectivo, puede surgir en la vida de vuestros hijos.
La Pediatría emerge por generación espontánea de la práctica médica general ante la necesidad de limitar, a un grupo de edad, la asistencia debido a sus características especiales, que difieren de los adultos tanto en su situación biológica, como en sus reacciones psíquicas y emocionales.
Es de sobra conocido que la Pediatría, en su concepto más restringido, debe velar por la salud del niño enfermo; la Puericultura asume las normas de higiene y prevención y actúa sobre el niño sano y la Pediatría Social vela, con sus normas, para que la influencia de la comunidad no sea lesiva para la integridad física y emocional del niño, tanto en estado de salud como en el de enfermedad.
El pediatra debe ser el médico del niño y del adolescente, estableciéndose los llamados grupos de edad: el período de recién nacido comprende desde el nacimiento hasta los 28 días (final de la cuarta semana de edad); el de lactante entre los 28 días y el primer cumpleaños; el niño de corta edad, o párvulo, desde 1 hasta los 3 años; el preescolar hasta los 4 años; el escolar, hasta los 13 o 14 años y la adolescencia, variable en su delimitación, pero podría establecerse desde los 14 o 15 hasta los 17 o 18 años.
En todas sus edades, el niño es muy receptivo a los cambios en su entorno y la calidad de su alimentación, a la relación familiar, vivienda, clima, higiene, asistencia médica, etc., que repercuten de manera decisiva, sobre su progreso físico y afectivo. Para que su desarrollo sea adecuado debe progresar en un marco de calidad de vida que incluya: estabilidad familiar, alimentación correcta, integridad psicológica, prevención de la drogadicción, tabaco y alcohol y actividad física.
Es muy Importante racionalizar el tiempo y contenidos en el uso de la televisión y de otros medios que proliferan, en alarmante progresión geométrica, como móviles, ordenadores, juegos, de cuyo abuso, se está llegando con facilidad a la perniciosa adicción, cuyo riesgo más temible es la ruptura, total o parcial, con el mundo real para instalarse en otro submundo ficticio artificial y depredador de la convivencia; el sedentarismo que conlleva esta adicción y, por ende, la, obesidad, así como la banalización del erotismo y de la violencia serían también causas de la perversión criminal de la personalidad de niños y adolescentes.
La vida debe ocupar el escenario de una vivienda adecuada, bien orientada, con espacios hábiles para las distintas actividades, para reducir ampliamente el riesgo de perturbación. Las ciudades deben de ofrecer seguridad en cuanto a polución atmosférica, calidad del agua, contaminación acústica y visual y estar dotadas de servicios e instituciones que influyan en la calidad de vida de sus ciudadanos.
Hasta aquí, comparto esta primera separata como introducción a lo que quiero transmitir en lo sucesivo, con mi deseo de suscitar el interés de quiénes, tengan a bien, prestarme su atención.
Para despedirme, declaro, otra vez más, mi defensa, a ultranza, de la lactancia materna.
Un fuerte abrazo
doctorpoeta
Comentarios recientes