
No habrá versos tristes esta noche;
pediré a la musa que me inspire en
la alegría,
tachando palabras ciegas y réquiems
de funeral.
Hay que blanquear el luto, provocar
sensualidad y evitar besos de Judas;
limaremos rozaduras y, con seda,
restañar.
¡Aunque lágrimas habrá, que aguantar,
las penas dentro, es más duro que llorar!
doctorpoeta
Comentarios recientes