¿DEJAR HUELLA?

Quiero apremiarte,

calma fingida del silencio,

para sacar mi gestión,

del ostracismo;

que mi cuerpo, a galope

desbocado,

huya  del descaro adormecido,

de la nada de un sofá

de acomodado.

Llévame por el ruido,

hacia el suplicio

si, por algo,

me lo tengo merecido;

la condena, he recurrido

por vagar

y, al final, responderé

si he cometido.

Y, en las pruebas, se verán

mis destellos de candor,

seducido por un cuento,

como un niño;

lloraré  el holocausto

de pasiones imposibles

y cantaré, a viva voz,

esas baladas de amor

que insonoricen,

el murmullo del silencio

tan fingido, burdo y triste.

doctorpoeta