
A MI QUERIDA ESPOSA EN SU ONOMASTICA
Ternura sin tizne,
blanca y limpia de amor sensible,
que, en un guiño, me embelesa.
Dormiré contigo al sueño,
si, a tu lado,
no me enseñas que despierto;
si el viaje de tu alma,
en un mar grueso,
no divisa,
ni horizonte ni trayecto;
pero la calma
regresa hacia tu cielo
sin fragores,
sin relámpagos, ni truenos…
Y aquí yo espero,
durmiendo,
para, verme, despierto,
en nuestro sueño.
Te quiero
doctorpoeta, felicidades
Fascinante inspiración
cuan grande es el sentimiento
que se abraza a este bello texto.
Felicidades para la bella dama.
Gracias de corazón. Un beso