La fiebre del Nilo es una enfermedad que va apareciendo insidiosamente en los países de la ribera mediterránea y Europa Central que, en casos de peor evolución, puede ser mortal para los seres humanos por afectación fulminante del sistema nervioso central (meningitis, encefalitis, meningo-encefalitis) aunque el 80% de los infectados no presentan síntoma alguno; los pacientes  leves y moderados, pueden presentar desde cefalea, febrícula, fiebre, a veces adenopatía y exantema (habiendo sido descritos casos en Pediatría) hasta meningitis linfocitaria benigna, con la vuelta autolimitada a la normalidad. Como ya es conocido por otras patologías comentadas, la aparición de los  casos más graves se registra en el grupo denominado población de riesgo, por el déficit inmunológico que presentan estas personas.

El virus se transmite a los humanos por la picadura de mosquitos comunes infectados, tras haber picado éstos a aves o caballos (muertos o enfermos). No existe transmisión entre personas.

Existen vacunas de esta enfermedad para caballos, de eficacia demostrada en Veterinaria. No se dispone de vacuna para prevenir la infección en seres humanos. El tratamiento, pues será sintomático insistiendo sobre las medidas habituales para repeler la agresión de los mosquitos, con rigor sobre los más vulnerables, así como evitar la cercanía sobre animales dudosos por la concentración sobre ellos de innumerables insectos .

Dr Antonio C. Rodríguez Armenteros