Malvivo en dificultad;
mantengo la esperanza
en un auxilio,
agarrado en el talud
del precipicio.
Porque el Sol viene quemando,
me hace daño
y la Luna se ha escondido
a mi suplicio.
¡Frenad, por Dios, que es preciso,
la impiedad, sucia y ladina
que se ensaña, sin motivo,
con mi ritmo circadiano,
al nuevo dia!
doctorpoeta

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