¿SE CAERÁ EN LA TENTACIÓN?

La mayoría de los bebés obesos, dejarán de serlo en la edad adulta y los obesos adultos, en su mayoría, no fueron obesos en su época de lactantes. En torno al 75% de los adolescentes obesos, serán obesos en su edad adulta, de lo que se deduce que, hay que vigilar de forma rigurosa, el sobrepeso de los adolescentes para prevenir sus efectos indeseables psicológicos y orgánicos.  El obeso-a, suele ser “punto de mira” de compañeros-as, amigos-as, etc. que, con ánimo de burla, pueden someterle, no en pocas ocasiones, a un verdadero acoso, al que son especialmente vulnerables; frecuentes son los casos, por este motivo, de rendimiento escolar disminuido, fobias, baja autoestima, aislamiento, complejos y anorexia.

Además de estos síntomas de desequilibrio emocional es, bastante común, detectar alteraciones orgánicas tales como: avance de la edad del esqueleto en relación a la edad cronológica, regla adelantada, apnea del sueño, infecciones respiratorias, hipertensión arterial, diabetes, elevación de colesterol y triglicéridos y, consiguiente riesgo cardiovascular. La sobrecarga sobre huesos y articulaciones y elevación del ácido úrico, pueden provocar dolor y limitaciones sobre el aparato locomotor. La obesidad, también conlleva el riesgo de padecer cálculos en la vesícula, ovarios poliquísticos, dermatitis en los pliegues de la piel, así como estrías.
El tratamiento debe ser planteado por distintos profesionales, convergiendo las distintas estrategias en el pediatra, que administrará el seguimiento. Se debe actuar sobre LA EDUCACION NUTRICIONAL, para conseguir una adecuada y personalizada RESTRICCION CALORICA. Fundamental es LA PRACTICA DE EJERCICIO FISICO y muy importante, la aplicación de TECNICAS DE MODIFICACION DE LA CONDUCTA Y MOTIVACION.

MEDICAMENTOS Y/O CIRUGIA, NO ESTAN INDICADOS EN NIÑOS NI EN ADOLESCENTES.

La templanza, con seguridad, contribuirá a que seamos más felices. Un fuerte abrazo

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros