
A UNA AMABLE AMIGA
Disentir podría ser poético; también tus contradicciones, aunque, claro, tienes asumido tajantemente que no te gusta la poesía. Tu agravio es, para quienes sí nos gusta la poesía, absolutamente imprescindible: EL HECHO DE GUSTAR LA POESIA lleva implícito, necesariamente, el NO GUSTAR LA POESÍA, por lo que tu «convicción» podría ser trascendente, en el supuesto de que se apoye en razones, en cuyo caso te lo agradece mi beso desde el despertar.
Doctorpoeta aconseja:
¡CONOCED LA POESÍA QUE, A NADIE, LE AMARGA UN DULCE!
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