
LOS NIÑOS CELOSOS
Los celos en la población infantil son, casi siempre, secuela de la sobreprotección. Por ello, los celosos suelen ser retraídos, inseguros, con iniciativa frenada. El desarraigo familiar, hijos no deseados y favoritismo sobre sus hermanos, parientes u otras personas del entorno, también provocan estos desagradables cambios emocionales.
Sospechad esta situación ni notáis en los pequeños-as, alguno, varios o todos estos síntomas: rabietas frecuentes y reiteradas (a veces, verdadero histerismo), pérdidas de orina nocturnas, terrores nocturnos, sonambulismo, vómitos de “protesta”, aprendizaje retrasado.
Se actuará, corrigiendo, en lo posible, los motivos que provocan el síndrome. La, indeseable, CELOTIPIA, o celos entre hermanos, requeriría asistencia colegiada en Centro de Psicología infantil, mediante terapia de GRUPO.
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros
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