Contra la sumisión, convenzámonos de lo que es IMPOSIBLE cambiar y de lo que es POSIBLE que podamos cambiar.
Frente a la primera realidad esquivemos estoicamente el ostracismo, volemos por los sueños  y seamos activistas de la confianza; ante la segunda posibilidad, batallemos bien despiertos, sin descanso,  hasta ver  enarbolada la bandera de la libertad.

doctorpoeta