LA ADOLESCENCIA Y SU CONFLICTIVIDAD

Fue expuesta con anterioridad, la problemática que se plantea en la adolescencia. Lo usual es que, por evolución natural,  no exista involución y todo llegue a normalizarse culminándose felizmente, una etapa más del desarrollo.

De cualquier forma, creo oportuna la intervención profesional y familiar, como prevención de los casos que, por circunstancias, no consiguen regresar y, de todos los demás que, con mejores perspectivas, logren, en su momento, suavizar el “mal trago”. Ya comentamos la importancia de las denominadas CLÍNICAS DE LA ODOLESCENCIA, donde, uno de los objetivos sería la observación de las VIAS DE SALIDA de la situación conflictiva. El “escape”, como vamos a ver, también puede conducir a situaciones negativas, susceptibles de una terapia adecuada.

-LA INTELECTUACIÓN: el pensamiento razonado, podría sustituir la suspicacia sobre la vivencia pasional que tanto inquieta. No sólo importa el éxito académico, sino también la perspicacia aplicada a otros conocimientos cotidianos que, encadenados, pueden ser muy útiles.

-LA CREATIVIDAD: Es feliz el-la adolescente que escribe poesías, me consta; o quienes optan por la pintura, por la fotografía, por la destreza manual y por los DEPORTES.

-LA ACCIÓN: En el curso de su crisis de identidad, el-la adolescente siente la necesidad de decir “AQUÍ ESTOY YO” y desafiar su inquietud, de forma que puede situarse en situaciones peligrosas, no pocas veces autodestructoras. Se citan muchos ejemplos de desprecio y enfrentamiento a la autoridad y la inmersión en la delincuencia.

-EL ASCETISMO: Más frecuente en aquellos-as adolescentes con influencias mítico religiosas, generalmente intempestivas; surge por la voluntad de reprimir los impulsos “prohibidos” para recuperar la estima, pudiendo aparecer tendencias masoquistas.

-VIDA SOCIAL: La más equilibrante para la adolescencia; el-la adolescente narcisista, asceta, aislado-a psicológicamente de su familia, vuelve a valorar el tremendo potencial de la comunicación en el grupo, asociación, equipo, etc.; vuelve a relacionarse con los demás y se integra en el mundo que le rodea. (Continuará)

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros