
Anhelada es su llegada porque el trabajo se relaja, la presión laboral se modera y, en muchos lugares, solamente se trabaja medio día.
La denominación «viernes», como todos los días de la semana, tiene su origen en la época romana; el quinto día se dedicó a Venus, la diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Su nombre original en latín era Veneris dies, que significa día de Venus, con raíz común en gran parte de los idiomas romances, como español, italiano, francés y rumano, entre otros y desinencias peculiares.
En el caso de las lenguas con influencia germánica, el nombre que recibe el viernes es en honor a Freyja, el equivalente de Venus en la cultura germánica y nórdica. En inglés es Friday, en alemán Freitag, y en noruego y sueco es Fredag.
En este día, dedicado a la diosa del amor, se ensalza a la mujer, al romance y a las artes, pero también es propicio para el pasotismo y la indolencia, para los placeres mundanos y para todo lo relacionado con el disfrute sensorial; los rituales eróticos y el lirismo toman protagonismo.
En ocasiones también se le asocia con elementos negativos como la envidia y la manipulación.
Sociológicamente, el viernes es el último día laboral de la semana y por lo tanto, el más esperado. Disfrutadlo
doctorpoeta.
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