INSISTAMOS, ASUMIÉNDOLO COMO UN DEBER, EN LA APLICACIÓN DE LAS NORMAS HIGIÉNICO-SANITARIAS Y DE CONVIVENCIA ESTABLECIDAS Y ESPEREMOS HASTA QUE EL VIRUS SE «ABURRA»
·El virus es una molécula idéntica para todos sus huéspedes; pero éstos no son idénticos, en su totalidad, en la forma de reaccionar a su insolencia: cada persona es un mundo si bien, la inmensa mayoría de las gentes del orbe disponemos de una barrera de protección más o menos consistente aunque, salvo casos excepcionales, apta para preservar la integridad de los centros vitales.

doctorpoeta confiado