ADICCION

Enfermedad que provoca, en el cerebro, una reacción compulsiva que anula la capacidad de control en el consumo de sustancias estupefacientes y ciertos medicamentos. El sometimiento suele comenzar con motivo del consumo, a priori, provisional y experimental de una droga, para enrolarse, en un ambiente social, donde la práctica suele ser habitual. Para ciertas personas, este primer paso puede llevarles a una dependencia progresiva y tremendamente nociva para su estado de salud y de relación. En poco tiempo, es probable que necesiten de la dosis, para sentirse bien. A medida que aumenta el consumo, se llega a la perniciosa situación de ser difícil, en muchos casos, imposible, vivir sin ella.

En los intentos de alejamiento, como opción voluntaria y no asesorada, por no disponer  de sustancias, en algún momento  u otras circunstancias y dependiendo del grado de adicción, suele aparecer el llamado síndrome de abstinencia:

Frecuente el insomnio y otros trastornos del sueño, como pesadillas, terrores, agitación.

Sensación de fatiga, física, psíquica y sexual.

Labilidad afectiva y cambios de humor.

Y lo que es más degradante, la relegación del mundo real y de sus actores, a quienes se les llega a despreciar, obviar, no escuchar, considerándolos competencia desleal hacia esa oferta intrusa y preferente, de un submundo ficticio, paranoide, prefabricado por el desequilibrio y la vulnerabilidad, cuya estructura, apetecible, es el cebo a la débil realidad .

CON MI EXPOSICION, TRATO DE ESTABLECER PARALELISMO ENTRE LA GENUINA ADICCION AL ALCOHOL Y  SUSTANCIAS ESTUPEFACIENTES  Y LA DEPENDENCIA, CADA VEZ MAS TOXICA Y EXTENDIDA A LAS REDES SOCIALES Y OTRAS TECNOLOGIAS, CUANDO SE HACE, DE ELLAS, UN USO PERVERSO Y DESCONTROLADO.

ESTA PROBLEMÁTICA EN NIÑOS-AS, ADOLESCENTES Y JOVENES, adquiere una dimensión especial, tan preocupante como real. Más adelante, dedicaremos un espacio.

Un fuerte abrazo

Antonio C. Rodríguez Armenteros