Siempre que mi presidente hace una declaración, o toma una decisión, me veo obligado a resetear mi, atónito intelecto. Me pregunto por qué el poder, que otorgan las urnas, aunque legítimo, abre el camino expedito al antojo, con fabulación, mentira, contradicción y argucia. Creo que, con la flagrante demostración de estos abusos, escondidos en la campaña, la Ley debe contemplar la existencia de fraude y pedir responsabilidad. La voluntad del voto sería rotundamente digna, si antes de votar, se hubiera informado de la intencionalidad de los elegidos tras el plebiscito o, más ético aún, si hubiera existido una coalición preelectoral.
Llegará el momento de no poder resetear el intelecto, porque no te dejen o porque se atrofie de no utilizarlo
doctorpoeta

Mi opinión es que las personas crecen pero a veces solo físicamente. Porque a veces nos comportamos como críos, y esto abarca toda la sociedad , sin importar estudios , riquezas y poder, todos !!
Un político cuando gana las elecciones y necesita de apoyos para la mayoría. No debe llevarse por sus egos/ intereses/ ignorancia. Hay que mirar el resultado de las urnas . Con los resultados saben lo quiere el pueblo.
El PSOE ha bajado, Podemos más, el PP ha subido, pues ! El pueblo quiere que el ganador hablé con la segunda fuerza más votada..El pueblo ha hablado claro.
Y no vale decir es que..y es que. Hay sentarse y hablar y hablar que para esto están las personas, para esto les pagamos.
A/A.. Saludos cordiales.
¿Hablar? Primero cultura e inteligencia; después urbanidad; después cordialidad; después sentimientos; después respeto y consideración hacia los votantes y hacia ellos mismos. Soy pediatra y ya desearía yo que, estos chicos de papá, actuaran como niños
En la discusión comunicativa no cabe ni el tono de debate, ni el talante de disputa. Primordiales son los argumentos razonados y la voluntad inquebrantable, de ambas partes, de saber escuchar. El escuchar, es transcendente en la opinión; mucho más que la propia observación.
En el debate y disputa, cada oponente, se esfuerza o se excita, en demoler los argumentos del contrario, ridiculizando sus conclusiones. Está ausente la razón y se montan estrategias de trilero, de vocero o de mentira. Falta comunicación.
En la discusión comunicativa, no se trata de justificar con patrañas una opción ni de aniquilar al interlocutor. Debe haber disposición a aceptar, cada uno, su propia responsabilidad y deseo de cambio de opinión, cuando se llegue a desenrollar el nudo del problema. Imposible pedir peras al olmo. Pobre democracia administrada por incompetentes,aunque «listillos» para con ellos mismos. Hasta ahora, desde que se instauró con tanta ilusión, no ha otorgado más que decepción y tristeza. Pregúntemelo cuando, cobrando «sediento» cada mes, mi «revalorizada» pensión, se haya extinguido su poder adquisitivo. Pero no importa; ya llegará otro mes, digo, si no hay un descalabro del sistema de pensiones.
Con todo mi afecto
Antonio C. Rodríguez Armenteros