ORTODOXIA
Que la transcendencia del comunicado depende de la aptitud, también de la actitud, del comunicador es una obviedad. Sobran, desde los puntos de vista ético, estético, de la insinuación subliminar y desde el exigente principio de la oratoria, el maquillaje, la reiteración y la cerrazón del argumento, recurriendo a la prestidigitación para “escurrir el bulto” y encandilar, en lugar de utilizar la sensatez, la veracidad y el método. El discurso degenera a soflama, sólo jaleada por la claque.
Pensar en el objetivo de la disertación; procurar la conexión del hilo argumental con la tesis primordial, preconcebir una estructura formal, saber conectar emocionalmente con la audiencia y ser auténtico, son condiciones ineludibles para la académica trazabilidad del discurso.
doctorpoeta

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