VOMITADORES “PROFESIONALES”

La rumiación, también conocida por mericismo, suele aparecer en lactantes menores de un año, generalmente sobreprotegidos y/o obligados a comer, como respuesta psicopatológica a estas actitudes inapropiadas. El síndrome se caracteriza porque la comida se regurgita y vuelve a la boca donde es masticada y casi siempre, deglutida de nuevo; existen casos en los que, en lugar de deglutirse lo regurgitado, se arroja al exterior; a diferencia del vómito la expulsión no va a ser seguida de náuseas sino, al contrario, parece vivida con agrado por el niño (“vomitadores profesionales”). A estas edades es preciso distinguirla de los vómitos genuinos de carácter orgánico producidas por anomalías congénitas como la estenosis pilórica o los reflujos gastroesofágicos. En ocasiones, la rumiación puede originar una malnutrición en el niño, sobre todo en las formas expulsivas.

El mericismo del bebé desaparece con su normal maduración psicoafectiva; la aparición en edades más avanzadas y/o adolescencia, pondría en aviso de ser manifestación de un proceso psicológico o neuropsiquiátrico, debiendo el paciente ser evaluado en la Unidad de Salud Mental

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros