FUE SÁBADO…

Inolvidable aquel amor de primavera, fresco y bello como un vergel:  ¡Qué poema, recitado por el nervioso latir del silencio, el asombro de dos almas entregadas, el avance sin retorno de ambos labios y un suspiro entrecortado tras haberse consumado la pasión del primer beso!.

doctorpoeta