¿Quién pagará la factura

de la afrenta  y tanto yerro?

La culpa la tiene el virus,

pero, ¿no se habría aburrido,

retirándole el sustento?.

Los de siempre van pagando;

se les lleva tan corriendo,

que la “moneda de cambio”

en el “bote” va cayendo;

¿Para cuándo los aplausos

por los pasillos del Cielo?

Van llegando sin cadenas,

sin furgones funerarios,

liberados por “guerreros”

que luchando con denuedo,

dejan su sangre en la arena

Su acicate, un juramento;

por armadura: un suspiro,

unas bolsas de basura,

guanteletes sin resina

y un antifaz callejero,

doctorpoeta