
COMO UN ROBLE
El cuerpo, constituido por tejidos, precisa conservación. El alma, reserva del sentimiento, requiere regulación. La frase, “tengo los pies cansados», lleva implícitas, al unísono, la limitación física del cansancio, así como la sensación anímica de notarlo; ésta última, es metafísicamente regulable y la primera, físicamente, recuperable.
PARA EL REGLAJE DE LAS EMOCIONES
«Instalo, a precio de saldo, una válvula en el alma que, a las penas, cierra el paso e impide que la dicha salga»
doctorpoeta.
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