EL QUE AVISA NO ES TRAIDOR

Los recién nacidos de madres toxicómanas presentan, en casi todos los casos y en las primeras semanas de vida, un síndrome de abstinencia caracterizado por síntomas terroríficos tales como intenso temblor, llanto diabólico y pertinaz y avidez por la succión. Para su control, es imprescindible el uso de barbitúricos u otros antiepilépticos y, aun así, ofrecen una seguridad relativa. Sobre estas criaturas también recae un riesgo alto de maltrato e incluso de peligro para sus vidas, hecho no demasiado infrecuente.

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros