
Subiendo y bajando,
girando y trotando;
de amor, desmayados,
haciéndonos aire,
otra vez respiramos.
Otra vez nos besamos,
otra vez nos rozamos,
arriba, abajo, gritando
y después,
nos dormimos soñando.
A las aves volando,
y a los trinos cantando,
les dábamos paso;
otra vez, sobresalto,
porque el cielo es así:
Quisimos mirarnos
y las luces de estrellas,
su cupo, gastaron;
querían alumbrarnos:
estaban sin velas
y no era un fallo en el
cuadro.
Decidimos, de nuevo,
besarnos;
y libando la miel de los labios,
giramos, trotamos,
subimos, bajamos
y, de amor, desmayados,
haciéndonos aire
y otra vez suspirando,
nos rozamos, despiertos,
por fin…
¡Y de nuevo soñamos
arriba y abajo!
doctorpoeta
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