QUIERO INVENTARME UN POETA

albacea de mis anhelos,
(¡vital es, seguir teniendo!),
que remoce la belleza
de todo lo que escribí;
que decore mi experiencia
y la muestre ante la vista
de quienes miran en mí;


que inocule en mi cerebro
inyecciones de moral,
para infundirme paciencia,
pasión y vitalidad.

Y es que aún sigo escribiendo;
puede que lirismo sienta
porque mi alma comenta
que se estremece en mis sueños;

¡es terapia un buen poema!,
de aromas se va a impregnar
y quien crea que está infectado
varios puf, podría inhalar.

Antonio C. Rodríguez Armenteros