Desde mi atalaya sugiero que los medios audiovisuales programen espacios dedicados a arrimar un poco de ternura a la subsistencia de los MAYORES, que no sólo malviven confinados, sino hacinados y con un tremendo miedo, no a morir, sino a VIVIR.¡POR FAVOR HAY QUE VERLOS SONREÍR!

doctorpoeta, más geriatra que nunca.