PRETENSION

La mirada la dirijo a mi escribir
y, a lo escrito, le dirigen las miradas;
si es vistazo, o un repaso
que, por ver,
es ver algo que, al final,
es no ver nada.

Si en el mundo,
me han mirado en un “sin ver”,
poco o nada,
en disco duro, se ha grabado;

me perturba mi obsesión
de ser mirado,
y mirando,
me he propuesto conseguir,
que mi libro,
sea empollado y no avistado.

Antonio C. Rodríguez Armenteros