Y GENTE QUE NO SE MUEVE

Podría iniciar un viaje,

hacia algún destino incierto,

y preparo el equipaje

remolón, muy suspicaz

y fruncido el entrecejo.

En la valija no hay ropa:

y es que lo pienso, lo dudo

y lo temo al mismo tiempo.

Podría saltar del tejado,

en vuelo limpio y resuelto,

pero me para tu sombra

y en el alero me freno.

¡Te aseguro no volver;

cumpliré mi juramento

porque yo jamás saldré

de tu espacio y de tu tiempo!.

doctorpoeta