
Solemos llevar la mano al sitio del corazón cuando duele, o cuando notamos, alocados, los latidos. Palpad el corazón, sin angustia ni opresión, y decid, conmigo, a Dios, al mundo, a la vida, al amor: ¡APRETADITOS, TODOS CABEMOS!
FELICES FIESTAS, doctorpoeta
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