Diente de Oro, el pirata,
no ha regresado del mar;
pacientes, esperaremos
pues, seguro, volverá.
Viaja escoltando a los Magos,
detrás del catamarán,
cargadito de regalos,
hacia Buen Puerto, llegar.
Justo, acá, donde habitamos,
gente sana y ejemplar,
que, con anhelo esperamos,
a, los barcos, atracar.
Han de repartir la carga,
en justicia e igualdad,
equilibrio en la balanza,
ni a unos menos, ni a otros, más.
Seguro, traerán tesoros
que han podido requisar,
a quienes, con malos modos,
planearon saquear:
piedras finas, esmeraldas,
gargantillas de coral,
las barbas de una ballena,
la tinta de un calamar,
leyendas de magia y hadas,
mil batallas por la mar
y soldaditos de plomo,
que pudieron rescatar.
Los pajes se daban prisa
para tanto desembarcar:
mil juguetes, fruslerías
y lotes, que preparar.
Los Reyes ya en los camellos,
después de desembarcar
el oro, más fino y bello,
que al Niño REY, llevarán;
Incienso, que, fluye al Cielo,
cuando a DIOS, hay que adorar
Y mirra de embalsamar,
porque el Niño,
HOMBRE se ha hecho,
para morir por la Paz.
doctorpoeta
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