
DESDE LA SUBLIME LIBERTAD METAFISICA
A LA MARAVILLOSA ALIANZA REAL
¡Oye!, ¿me puedes decir?
¿Qué sabes de aquel poeta?
¡Sí, del poeta pirata!
Dicen que, a la deriva,
por la línea cielo-agua,
naufragó su carabela.
¡Cuánto intentó resistir,
agarrándose a un madero!.
Con su mirada hacia el cielo,
alzaba su brazo izquierdo;
apretando con su mano,
con mucha fuerza, un llavero;
¿un llavero?…
¡un llaverito!
Al viento lanzaba un grito
a aquel madero agarrado:
¡Óyeme, estrella lejana!:
¡Búscale sitio, lo exijo,
lánzame pronto una escala,
que, asunta,
va a lograr soñar, a salvo,
mi cosita más preciada!
doctorpoeta
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