Otro día que se presenta y seguro, lucharé,

aunque tenga que encender mi propia hoguera,

o nadie ponga ni una una venda en mi desangre;

o se abrase, el corazón, en plena quema;

aunque vuelen mis pavesas por el aire,

sin tirar, a la basura, mi miseria.

Aunque el gaznate se desgarre de quejarme,

amanece y me pongo la armadura,

¡mas la lanza, más bien dicho, la venganza,

es mojigata

y no quiere atravesar el pecho a nadie!

doctorpoeta

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.