
Al noble pueblo de Ecuador, a todos los ecuatorianos que residen en mi pais y, en especial al Dr. José Cobos, excelente hijo de Quito, magnífico profesional de la Medicina.
A la náyade pedí:
Píntale flores moradas,
y bajo la nube clara,
Y, sobre quinas, sangrando,
preséntale en blanco trazo,
la cumbre del Chimborazo,
la nieve y su resplandor.
Corre el Guayas, más abajo,
por cacaos y guanabanas,
en su espejo reflejando,
el sol de linda mañana,
el cóndor, en austero vuelo
alcanzando la montaña;
la llanura, en ocre estampa
y la muerte de un sendero.
En los confines del cuadro,
Guayaquil y su calor;
Quito, sometido en alto,
al Pichincha y su fruición.
Y el Guayabamba, bizarro,
de azul bravo y verde orilla,
se abre paso, con inquina,
en pos de liberación.
¡Mándaselo, por favor;
además de todo eso,
tienes que mandarle un beso,
un beso de El Ecuador!
doctorpoeta
Comentarios recientes