DEGENERACIÓN

Y MUCHO RIESGO

Por motivos obvios, se quiere mantener candente el tema del amor. La verdad es que ladinamente se banaliza por interés clientelar y se utiliza como atractivo carnal, deseo, conveniencia, instinto, provisionalidad y alardeo esnobista. Es evidente que, en los practicantes priva más, la complicidad, que el sentimentalismo. Una realidad que sale cara, desde el punto de vista de la integridad física, psíquica y emocional; genera sufrimiento y deja claro que, con la forma tan airada, cínica y aparatosa de elegir esta oferta biológica, se tiende a la animalización. (Como burros retozar)

@doctorpoeta

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