
“En el venerable DIA DEL SOL, que los magistrados y la gente residente en las ciudades descansen y que todos los talleres estén cerrados. En el campo, sin embargo, que las personas ocupadas en la agricultura puedan, libremente y legalmente, continuar sus quehaceres, porque suele acontecer que otro día no sea apto para la plantación o de viñas o de semillas; no sea que, por descuidar el momento propicio para tales operaciones, la liberalidad del cielo se pierda.
Dado el séptimo día de marzo.
Crispo y Constantino siendo cónsules, cada uno de ellos por segunda vez”.
¡Pues, eso! doctorpoeta
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