Nadie soy
al llegar de lo que fui:
fui sujeto,
de tu verbo en la oración,
fui el objeto de la letra
en tu canción.
En tu tarta, de ternura
e ilusión,
sin dudarlo ¡allá mordí!…
Tengo dudas si he llegado,
porque nadie ahora me ve;
nada soy aunque me quieran
distinguir.
Todo el álbum de mi historia
recorrí:
muchas fotos deslustradas,
con dobleces, mal cuidadas,
risas rotas
que timaron mi presencia
(y ahora timan mi memoria)
agravando lo de antaño
y mi piltrafa de ahora.
Solo en una,
se ve bien tu bella cara
y el suave pelo
con melena desflecada,
que hacia tu amor,
más bien veneno, me llamaba.
Me empaché de aquel
merengue que, infectado, me llego…
Y aun con náuseas y mala cara.
¡Qué amargor tenía el bocado,
endulzado con retama!
doctorpoeta
Comentarios recientes