ASEADO PARA EL TRANCE
Trepidante es tu saeta
que alumbrada por la Luna,
sube el eco, desde el alma,
cuando el Calvario se acerca:
De tu garganta gitana,
claman ayes desgarrados;
por el falsete, corcheas
y antes de llegar las fusas,
el compás se ha silenciado
porque un nudo, rompe en pena.
¿Quién puso letra a tu copla?
“El sentimiento del alma,
tanto amor desesperado
o los pies, recién lavados;
óleo santo de aceituna,
vivas, promesas, plegarias
y el bordón de una guitarra,
(en la puerta está la tuna)
que, a tu canto, le da entrada
y de pronto, se ha callado».
¡Oh, María la Magdalena!
doctorpoeta

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