
ROMPER LAS AGUAS
-En el nombre del Cielo,
te pedimos posada,
que, tras un resbalón
en la nieve cuajada,
se notó contracción
y las aguas rompió
mi doncella adorada.
-¡Esto no es hospital,
caminad adelante;
el sendero, seguid,
que prefiero no abrir,
por si fuerais farsantes.
-¡Caridad y compasión,
por piedad, trato humano,
que podrás comprobar,
tras el parto anunciado,
que tu miedo es falaz.
Venimos exhaustos
desde Nazaret;
yo soy carpintero
y, mi nombre, es José!
-¡No me importa tu nombre,
ni tu porvenir;
idos pronto de aquí
golpead otra puerta,
que, con tanta insolencia,
no me puedo dormir!
-¡Por mi vida, casero:
albergue te pide,
porque así lo decide,
el designio del Cielo.
-¡Ah! ¿Eres tú, Señor José,
ella es tu esposa, María?…
-¡Entren, peregrinos, entren,
que, antes no los conocía.
No reúne condición,
pues mi casa es pobre y fría;
me honraría vuestro perdón,
por ser terca mi porfía.
Al calor de la emoción,
se va aplacando la ira;
una estrella de Orión
allende la nube, oscila;
enfoca a un santo varón
y, abrir su entraña, a María.
¿Pasa algo en el Portal?
¿Qué ocurre en la Humanidad?
En su alar, alzado y roto
y sin paja que cubrir
no sólo alumbra una estrella,
lo traspasan más de mil.
Cerdos, pollos y corderos
juntos, salen del redil;
exultantes los pastores,
mientras hierven los calderos,
hacen coros y canciones.
Mansos, la mula y el buey,
tienen querencia al pesebre;
han de caldear la paja
que Manuel duerma caliente.
Por la grey, zumban balidos,
bullanguera está la gente
flautas, zambombas, sonajas
y panderetas, sorprenden…
Un mensaje trae su cara,
brillo divino, su frente;
le tararearé una nana,
cuando mi Niño, despierte.
Nochebuena:
Mi lado dócil hace proclama del Credo y del Misterio, mientras mi lado
rebelde se embriaga en los fastos del solsticio.
doctorpoeta
Comentarios recientes