
Hoy descubro un día oportuno,
aprovechable y rotundo
al comenzar el tajo
en el taller de mi corazón:
Tras lijar la obscenidad
de las palabras,
se aplica una imprimación
a las frases
para que no se oxide su llamada
a la cordialidad.
Mi alma difunde el alegato
¡Muy buenos días!
doctorpoeta
Comentarios recientes