ASOMBRO
Distraído, pierde el hilo el pensamiento y, pasmado, se detiene en tu semblante, en tu versar, cuando hablamos; en la mirada, anhelante, de tus luceros tan bellos y en tus delicadas manos. Hoy, tu sueño, me despierta… Si enardeces, mi desnudo será…
Leer escrito