Calambur
Pasó de largo el solsticio, como yo paso mi tarde: sin pena, pero con gloria; sin gloria, pero con pena.
Y a la hora de la cena, ambos, sin pena ni gloria.
Seguiré escribiendo, «tranquis»; no consigo que me odieis.
Y, colorín, colorado…
doctorpoeta. Un beso fortísimo para todos, todas y «todes», moradores de la Viña que merecen la Concordia (corazón con corazón) si se evitan los abusos.
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