COMO SI ESPERARA LA RESURRECCIÓN
Me despertó un pasacalles
y mi noche «toledana»,
llegó al alba, con bostezos;
entre, desidia y lamentos
y, la estridente mañana,
como línea divisoria,
vi trazado un pentagrama,
por la trinchera sonora.
Y sus notas resonaban
por los valles,
por donde Carnal, pasaba
y mi cuerpo, y mis modales,
con soltura, abandonaron la cama.
Piruetas rituales,
sátiras, alegorías,
con las máscaras de plata,
ganó, al rubor, la osadía.
Brillo de luz y color,
disfraces alucinantes;
las comparsas y las flores,
ganaban , la guerra, al trance.
En este lado, el compás,
fue llevado por lamentos
y signos convencionales;
pesadillas, desengaños
aranas y veleidades.
En aquel lado, paisanos,
se cantaba a ritmo alto,
con rutilantes escalas,
en un tempo más que airado.
El pentagrama abrumado,
bloqueada ya su clave, doblado, se preguntó
¿Dónde se perdió el compás?
¡En este lado, ocurrió!
doctorpoeta
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