HISTERIA COLECTIVA
El caos es un mar de incertidumbre, porque la incertidumbre es un mar; es la ida y la venida desde la nada, hacia el todo y desde el todo, hacia nada; es la furia inexorable de las olas y de algún rio caudaloso, sin cauce ni geografía, que confluye en la danza de mil fuerzas anodinas.
El caos es un laberinto sin entrada y sin salida, o sobrante de salidas que conducen a un barullo; torbellino, de vértigo y caída, que embate, desde la cima, hacia el fondo de un vacío: una jungla de ruidos, denigrantes de armonía, sin mirones. que corrijan
Porque el caos, es griterío: fatal murmullo de voces, también de psicofonías que, aunque sean interpretables, nunca anunciarán teorías; es un eco, sin origen ni destino; es nota que desafina, por el sol de mediodía.
Es un espejo, aporreado en esquirlas, que, nunca más se compondría, porque hay cascotes que echa en falta; el caos es la fina red, sin patrón ni marinero, que la araña, del absurdo, teje y teje, por rincones y manías…
Y el poeta, ante el caos, se pregunta qué poesía y qué belleza necesita, su poema a flor de piel, si se vuela, con el viento, lo anotado en las cuartillas.
doctorpoeta
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